El café de olla es de las pocas bebidas de café que son nuestras de nacimiento. Y es de las más fáciles de arruinar, porque casi todas las recetas dicen "hierve todo junto", y eso es justo lo que lo amarga.
Lo que lleva, para un litro
- 1 litro de agua
- 70 gramos de café molido grueso (unas 10 cucharadas soperas rasas)
- 80 a 100 gramos de piloncillo (de un cono chico a medio cono, al gusto)
- 1 raja de canela
- Opcional: una cáscara de naranja, un clavo, un poco de anís
Tradicionalmente se hace en olla de barro, y sí cambia: el barro calienta parejo y no quema el fondo. Pero sale bien en cualquier olla.
Cómo se hace
Pon el agua con el piloncillo y la canela a fuego medio. Deja que el piloncillo se disuelva por completo, unos 5 a 8 minutos. Si le vas a poner naranja o clavo, van aquí.
APAGA EL FUEGO. Éste es el paso que se salta todo el mundo.
Ahora sí echa el café molido, revuelve una vez y tapa. Déjalo reposar 5 minutos. Cuela y sirve.
Por qué se apaga el fuego
El café hirviendo se sobreextrae: suelta los compuestos amargos y ásperos que en una infusión normal se quedan dentro del grano. Por eso el café de olla de muchos lugares raspa la garganta y hay que taparlo con más piloncillo.
Apagando antes de echar el café, el agua sigue lo bastante caliente para extraer bien, pero ya no hierve. Sale dulce de verdad, no dulce para disimular.
Ajustes
- Si te queda flojo: más café, no más tiempo.
- Si te queda muy dulce: baja el piloncillo a 60 gramos. El piloncillo endulza más de lo que parece cuando el café no está amargo.
- Si queda con asientos: el molido está muy fino, o lo colaste con un colador muy abierto. Un filtro de tela lo arregla.
Para el día siguiente
Se puede guardar en el refrigerador dos o tres días y recalentar sin que hierva. Frío con hielo también está muy bueno, aunque eso ya no se lo cuentes a tu abuela.
